El yacimiento de Madinat Albalat

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Hace unos meses os hablamos del yacimiento arqueológico conocido con el nombre árabe de Majadat al-Balat. Por aquel entonces un grupo de voluntarios cualificados guiados por la arqueóloga francesa Sophie Gilotte estaba a punto de comenzar la cuarta campaña de excavaciones para continuar sacando a la luz los vestigios de esta antigua ciudad andalusí. Pasado el verano hacemos balance de los buenos resultados conseguidos durante este tiempo.

Las últimas labores se han centrado en una pequeña ampliación del Sondeo 1, una gran ampliación del Sondeo 2 y la implantación de un nuevo sondeo allí donde los análisis previos habían arrojado datos interesantes. El Sondeo 1 es el más grande de los existentes, habiendo exhumado al completo una vivienda de época almorávide (hasta ahora no se disponía de la planta en su totalidad) y una serie de estructuras colindantes (vivienda adyacente, calles, canalizaciones, etc.). Por su parte, la excavación del Sondeo 2 ha permitido estudiar otra vivienda que ha aportado interesantísimos datos para el análisis histórico, especialmente entre el pequeño mobiliario cotidiano, hallándose piezas de ajedrez, un molde para amuletos, inscripciones en la piedra o los restos de una pequeña arqueta decorada con láminas de hueso. El Sondeo 3, en cambio, se ha iniciado este año y ha sacado a la luz algunas dependencias de una tercera vivienda con zona de almacén de alimentos, dos calles y un taller metalúrgico.

Sophie Gilotte destaca que el número de solicitudes para participar en esta campaña ha superado todas las expectativas: más de 50 curriculums recibidos en pocos días (desde España, Francia, Africa del Norte, Italia, Argentina…) y sin necesidad de hacer mucha publicidad. Este tipo de iniciativas permite a los estudiantes formarse y contrastar los conocimientos teóricos adquiridos en la universidad con la realidad del campo. De hecho, los alumnos voluntarios se involucran cada vez más en el proyecto, empezando con las tareas de limpieza e inventario de los materiales y llegando incluso a redactar parte del informe.

Sophie Gilotte opina que el hallazgo de nuevos restos invita a seguir excavando para poder responder a las nuevas preguntas que se plantean. También confirma la hipótesis sobre la fecha de abandono de la ciudad y su contexto (mitad del siglo XII a raíz de un asedio, seguido por un saqueo y destrucción de las estructuras).

Gracias a la financiación del Parque Nacional de Monfragüe, de la Central Nuclear de Almaraz, del Ayuntamiento de Romangordo, del Centre National de Recherches Scientifiques (CNRS -equivalente francés de nuestro Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y de la Asociación Madinat Albalat, este verano se han utilizado una cometa y un parapente manejados por profesionales, para obtener fotografías aéreas de los restos arqueológicos, gran complemento para la elaboración de los planos.

Pero falta todavía mucho por excavar, descubrir y entender…

Ruinas históricas en Romangordo

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En las cercanías de la Central de Almaraz, dentro del término municipal de Romangordo, se encuentra el yacimiento arqueológico conocido con el nombre árabe de Majadat al-Balat. Varios arqueólogos están trabajando para recuperar los restos de esta ciudad que entre el siglo X y el XII supuso un enclave estratégico en la vía de comunicación entre Toledo y Mérida. Irene Mirón, una de  las encargadas de sacar a la luz estas ruinas históricas, nos cuenta en qué consiste su trabajo:

¿Cómo surgió el proyecto?

Después de evaluar las posibilidades del yacimiento con prospecciones y diversos estudios, en el año 2009 se realizó la primera campaña arqueológica bajo la dirección de Sophie Gilotte (CSIC). Al finalizar esta campaña, constatamos la necesidad de ampliar y de continuar con las excavaciones. En 2011 se creó la Asociación Madinat Albalat con el fin de gestionar y dar a conocer los trabajos arqueológicos.

 

¿Quiénes participáis?

Dirigidos por la arqueóloga Sophie Gilotte, las excavaciones las realizamos un grupo de arqueólogos voluntarios procedentes de diversos puntos de la geografía española así como de Francia, Italia y Portugal.  Además, en cada excavación participan distintos estudiantes que acuden para completar su formación y arqueólogos especializados.

¿Cómo os financiáis?

Gracias al patrocinio de CNAT, del Ayuntamiento de Romangordo, del Parque Nacional de Monfragüe, de la Universidad de Lyon (Francia) a través del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) y también mediante la aportación económica de los socios de la Asociación.

¿Qué habéis conseguido en este tiempo?

 Este verano tendrá lugar la 4ª campaña. Hasta el momento, tenemos abiertos dos sondeos en la zona intramuros. El sondeo 1 lo forma una casa de grandes dimensiones todavía sin terminar de excavar, con distintas habitaciones, cocina, letrina y patio con aljibe. Adosada a la casa aparece una calle. El sondeo 2 está formado por distintas estancias de una casa y espacios todavía sin cerrar. En 2009 se excavaron los baños, situados extramuros y actualmente bajo las aguas del Tajo.

En estos años hemos conseguido tener una aproximación de cómo estaba constituido el núcleo urbano y la forma de vida de los habitantes de Albalat, pero todavía es pronto y es necesario continuar, ya que son numerosas las hipótesis que surgen en cada campaña. Además, es un terreno muy amplio y serán necesarias muchas más excavaciones.

¿Qué perspectiva de futuro tenéis?

Gracias a las ayudas que recibimos de los distintos organismos antes mencionados, podemos seguir planificando trabajos. Este verano la campaña tendrá mayor duración que otros años, algo más de dos meses, y contaremos con un grupo mayor de arqueólogos. Nuestro objetivo es sacar a la luz la mayor parte del yacimiento y convertirlo en un sitio de referencia, y a la vez fomentar el interés y el desarrollo de su entorno. En un futuro nos gustaría que se convirtiera en un lugar conservado y acondicionado para que sea visitable. También tenemos proyectada la idea de un centro de interpretación pero para eso se necesitan más campañas arqueológicas y continuar recibiendo financiación.